Mostrando entradas con la etiqueta Corazón de Meleón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corazón de Meleón. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de julio de 2011

Quedan muchos días de verano.

"No era un mar de dudas, sino de posibilidades. 
No se entretenía ya dándole vueltas a la cabeza, sino que hacía girar todo su universo alrededor de aquellas pupilas.
Él se sentía cómodo, pero no buscaba agobios en nadie. "


Al fin y al cabo, y por muy desmejorada que se viese ahora, él era Paz en al menos un 25% de sus genes. 


Estoy bastante contento. Todo va realmente bien. 

sábado, 20 de noviembre de 2010

Lo que es Universal.

-How long have you been the Red man?
-About fifteen years.
-What were you before?
-Blue.




Me dicen que acabaré por no proyectar sombra. Y sé que quien me lo dice me conoce bien. Sé que no lo hacen con malas intenciones, ni para preocuparme, pero debe de ser cierto. Algo con fácil solución. (?)

____________

Es, dulce. Por eso me acerco a susurrarle la oído. Es verdaderamente confortable. Y es cálido en este frío otoño lluvioso. Pero podemos estar en mi mundo tanto tiempo como queramos. Hay bastante sitio, y el tiempo no es un problema. Es ahí donde quiero estar. Pero nunca más sólo.

-He vuelto a soñar con La Espalda,
y ha sido  lo mejor de mis 
4 horas de sueño.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Delicate sounds of autumn.

Se encapota un cielo canoso, como envejecido a lo largo de todo el año, amenazando con ponerse a llorar. Desconozco la manera de consolar a esta alma dormida, y supongo que no es una tarea para la que esté preparado. Me resigno a sentir el agua y el frío tormenta con un aparente dolor de cabeza.

Es en este momento en el que los árboles y las personas cambian de ropa. Y lo hacen en sentidos opuestos. De la misma manera en la que los sueños toman sus decisiones. Ellos se desnudan, desprendiéndose de sus vestiduras foliadas, y nosotros nos arropamos con más o menos prudencia. Es más importante el calor que la estética.

Casi todos ellos quedan desnudos, siendo sólo unos pocos los que mantienen pudorosamente sus trajes verdes. Nosotros andamos más deprisa y buscamos refugio en cualquier sitio.

Parece un baile frenético, en el que nadie quiere quedarse sin pareja. Las bufandas e quedan con los cuellos, y las hojas con el suelo. Mientras tanto viento hace de Disc-Jockey, y el pelo en los ojos no se quiere perder la fiesta. Y alguna hoja despistada se enreda en el pelo, pero basta con una mirada para darse cuenta de que no está del todo a gusto. El resto corre por el suelo, escapando de su abrazo mortal. Pues fueron engañadas sin motivo.

Yo únicamente deseo no encontrarme con él. Habita al otro lado de la esquina, y te golpea en la cara sin avisar. Es irrespetuoso e indomable.

Me encuentro contemplando este espectáculo sin desperdicio. Y recuerdo constantemente aquél día cerca de las vías del tren, en el sitio secreto, donde abiertamente nos declaró su intención de venir para quedarse. Y nos da su bienvenida, con el particular arcoiris de ocres, amarillos, marrones y verdes.

-el día de los besos.

Sueños de porexpán azul.

Son sólo brotes verdes de lo que puede llegar a ser todo esto. Estoy empezando a darme cuenta de las dimensiones que está tomando en mí, y de lo que me involucra. Y no quiero volver a cualquier otro tiempo pasado, por que no fue mejor. 

Por primera vez he analizado el significado de "echar de menos", y es un sentimiento que ahonda más de lo que imaginaba.

Llego una vez más a casa, y me tumbo en la cama. Miro hacia el techo, e imagino formas imposibles. No se mueve nada en mi habitación, no se oye nada en el pasillo, ni tampoco en el salón. Se me ha olvidado cerrar la contraventana, y la persiana está bajada. Por las rendijas se cuelan líneas rectas que intentan ser paralelas. Pero el movimiento de las luces de los semáforos impide esta amistad cercana de convivir al lado en la pared. Pasa un coche, pasa otro,  y cierro los ojos. Intento adivinar las curvas y las trazadas de las ruedas sobre la calzada. Pero únicamente soy capaz de pensar en las curvas de las que los vaqueros se cuelgan.

Hace falta un poco más de calor aquí.


Soy un viajero entre los planos de la existencia. Los recuerdos más recientes se mezclan con las experiencias del pasado, y configuran una nueva realidad. Una realidad que me absorbe, y que me invita a no dejarla escapar. Pero sobre la que yo no tengo el poder de retener, pues la decisión se toma desde otra dirección.

Puede que simplemente sea por la pelota de golf que habita en un lateral de mi colchón, o simplemente puede que sea alguna almohada me haya declarado el estado de guerra. "Sentado sobre el ojo de mi mente", observo cómo la noche se cobra mi cansancio acumulado. Y de esta manera, se cierra el ciclo.

El ciclo de dar y recibir. 

jueves, 4 de noviembre de 2010

I keep moving on.

Todos lo días se sucede un hito estelar, galácticoy cósmico. Yo me lo he estado perdiendo durante mucho tiempo. Pero hoy no, ni ayer.

Ha empezado mientras yo leía Nada. Y ha sucedido en Moncloa. (Donde suelen ocurrirme la mayoría de las cosas.)

Comienza con una mirada al horizonte, y continúa con una escala de verdes, azules, y rojos. Alguna despistada nube se deja acariciar, pero no es lo habitual. Es eterno en la medida de lo posible y consigue evadirme de las irresponsabilidades. De toda preocupación. Me habla de paz en tiempos de guerra, y me proporciona tranquilidad.

Y no me hace falta intercambiar palabra. Otras veces echo en falta un trueque conversacional. 

- ¿Me cambias un simple hola por un Buenos días? Creo que te sienta un poco mejor. Sinceramente pienso que el verde es un color te va, pero eso no importa, porque los camaleones pueden cambiar de camisa cuando quieren.

Durante este período de latencia, los quimioreceptores específicos de mi membrana externa se encuentran inhibidos, y sólo se produce respuesta ante un estímulo lumínico. Fototaxia.

Poco a poco las farolas se visten de amarillo pálido o de blanco perla, y se da comienzo a la súbita subida de la marea nocturna. Empiezan a aparecer el resto de estrellas; mientras, yo retengo a mi estrella personificada, que quiere escapar al frío. Debo procurar de que nunca se apague, y de que no crezcan nenúfares en su interior. Pero tengo una poderosa rana que vive en ella, y que me mantiene informado.

Brilla con luz propia, y emite en el espectro de luz transparente. No recuerdo exactamente a cuántos nanómetros, pero es como el blanco que se utiliza en el espectrofotómetro humano. Los fotones que deja escapar tras de si tienen la capacidad de irradiar calor con  la naturalidad propia de un astro. Sigue siendo azul por los bordes y más pálido en el interior, donde siempre me quedo colgando con Lou Reed.

Y hablamos de cosas sin sentido, creando los sueños a partir de realidades tejidas con nuestras propias manos. 

Mientras, el tiempo procura mantenerse en movimiento. Y yo no me voy a quedar atrás. No me voy a anclar a un pasado, ni voy a vivir de ello en el futuro. Simplemente me voy a limitar a estar aquí. A mantener todo esto vivo. "Keep the dream alive" Y a no destruir.

martes, 12 de octubre de 2010

Digsy's Dinner.

El mástil del bajo,y  al fondo un vagón interminable que flota inmóvil en una burbuja cromática de cromatina que se condensa y se contrae al mismo tiempo. Me propone un Blues lento, pero yo en esos momentos no estoy disponible. Llevo mirando el mismo trozo de pared por lo menos 7 minutos seguidos. En referencia a Mi, contesto con un Do bemol Faríngeo, y todo empieza. Tres notas que sostienen el universo en este mismo instante. Y se repiten, una y otra vez, cíclicamente.

Melodiosamente, el ruido de las ruedas marca el ritmo. Acelerado, lento, rápido, despacio. Silencio.

Mucho más de lo que ella es capaz de imaginar. Pero incapaz de ver mi incapacidad. Y volviendo al mismo punto una y otra vez. Si no ha sido, no ha sido, y simplemente no ha surgido, no me lo he planteado, y por lo tanto no existe. Si de esta manera no existe, será porque de alguna otra manera existirá y yo no lo he visto aún.

TUMBADO EN MI MOQUETA AZUL.

Miro el techo que se junta con el azul de los ojos, y vuelve la misma imagen preciosa de nuevo. Alucinaciones, o simplemente cansancio. Aparece, y parece parecer que no valoro su entrega. 

Ni soy bueno, ni lo pretendiera. Y no soy capaz de comprender. Después del Digsy's Dinner creía imposible esta situación. 

"I can't Be no one else." No es ninguna excusa. Soy así, y no entiendo otra manera de ser yo mismo. Nada de este es acerca de CÓMO soy, sino de QUÉ soy. 

Champagne Supernova.

La batería de los (in)móviles es fugaz y traicionera. 

viernes, 24 de septiembre de 2010

El desdén, la desconfianza, el miedo, la pasividad. Permanecían impávidos, en puntos equidistantes y concéntricos a mi mente, porque sabían que no atendían a una justicia legítima. Se regodeaban en sí mismos, creciendo en el vergel de la melancolía. Siempre amenazantes, pero conocedores de las reglas del juego, y sabiendo que yo soy más fuerte. Aún así me comprimían el cráneo por momentos, inhibiéndome de todo sentimiento, por bueno o malo que fuese. Me liberaban de las pasiones terrenas, esclavizándome  a desear las ideas. A querer poseer la esencia, de la misma manera que el pintor ansia el color, o el músico el sonido. No existe esperanza vana, pues se espera en cada uno de nosotros que seamos un TODO en retazos de NADA.

Todo esto lo veo cuando se corren las cortinas del mundo (que son los párpados), y me sumerjo en el anhelo de lo imposible. Todo cobra sentido a través del sueño, y en verdad, nada de lo soñado lo tiene. Pues no existe nada más vívido y a la vez menos vivido. Al menos no antes de que se inventase el sensorama. 

Y me asomo, y veo cómo el desorden se convierte en vida. Y cómo el caos se convierte en armonía.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Preguntas sin respuesta, y respuestas a preguntas insólitas.

Me preguntó que quién se habría inventado eso de dar besos.
Y yo le respondí que no tenía ni idea.
Pero me pareció que no sería de este planeta.



Debió de utilizar una imaginación tan desorbitada (fuera de la órbita terrestre y del sistema solar) y tan exuberante (más que la vida en un arrecife de coral o en el Amazonas), que no creo que pueda poner nombre.




"Hay besos cariñosos, besos húmedos, besos cálidos, fríos y con temperatura propia. Hay besos a hurtadillas en el cuello, besos robados, besos a traición, besos en la frente y en las mejillas. Hay besos de sabores, besos agradables y besos forzados. Hay besos sin sentido, y otros, sin embargo, entrañan un significado difícilmente explicable con palabras, y que sólo una mirada es capaz de justificar. Hay besos sucios, besos apasionados, besos efímeros, y besos que parecen fundirse eternamente en la melodía vital de los latidos. (This is how One becomes Two) Hay besos que esconden palabras, y otros que guardan secretos. Hay besos en silencio, y besos ruidosos. Hay besos que se te hunden en el cráneo o el mentón, y otros que te incitan a seguirlos a lo desconocido. Hay besos que curan heridas, besos de traición, besos de despedida y besos de agradecimiento."



.  

Existirán muchos tipos de beso. Y de ellos sólo conozco una mínima parte. Podríamos empezar a coleccionarlos, y quizás de esta manera todo fuese más sencillo. Y no me refiero sólamente a DOS. Me refiero a TODOS.