domingo, 13 de marzo de 2011

El Deseo.

No estoy de acuerdo con el Budismo.
Principalmente no estoy de acuerdo porque puedo decidir el estarlo o el no-estarlo. 
Pero hoy iré un poco más allá.


Lo que define al corazón humano es su capacidad de deseo. 

Deseamos poder volar, y lo hicimos.
Deseamos construir ciudades, y las construimos. 
Deseamos llegar a la Luna, y lo "hicimos".

Hay cosas que pueden parecer imposibles. Como volver al pasado o ser otra persona.

Pero sobre el papel (o la pantalla) no hay nada imposible.
Porque lo hacemos parte de nosotros. Nos hacemos protagonistas de novelas y películas. Y lo somos. Más que tan sólo un instante.

(Wish you where here.)

Quiero decir,¿ por qué pensamos que no todos los deseos del corazón no pueden ser satisfechos?

-Si deseas algo, créalo.

Puede convertirse en una tarea difícil, porque no todo el mundo tiene el arte. Pero es importante saber que existe en tu mente. Y que eso es algo maravilloso ya de por sí.

Pienso que todo lo pensable existe.
Esto existe porque yo lo pienso. Y lo pienso porque existe. Si no, ¿por qué lo iba a pensar?

Las exigencias más profundas cuestan más, pero el corazón no defrauda.
Nunca defrauda.
Las malas experiencias sólo son reflejos de esta capacidad de deseo distorsionada. Y de la posibilidad de elección.

No hablo sólo de cuerpos perfectos. No hablo sólo de almas perfectas.
No hablo de ser especial.

Eso son todo exigencias humanas perfectamente entendibles, y no por ello hay que censurarlas.
Pero hay que mirar más allá.
El punto del Uno.

"-Get it while you can."


Can- Mighty Girl.

3 comentarios :

  1. El corazón debe desear también las cosas cuando las posee, no sólo cuando no las tiene o cree haberlas perdido, ya que aunque el corazón no defrauda, cuando todo va bien a veces se vuelve perezoso..

    ResponderEliminar
  2. Existimos porque alguien piensa en nosotros.
    Gracias una vez más por tu pensamiento compartido. Vuelvo a estar contigo; el problema tantas veces es la eterna lucha MENTE VS CORAZÓN.
    Da la sensación de que el ser humano en general pierde la capacidad de distinguir dónde nacen de verdad sus deseos.

    Yo soy del equipo del corazón, pues los deseos nacidos de él son fruto de emociones como la esperanza, la ilusión o el amor; y si no llegan a cumplirse, SIEMPRE nos dejan una lección aprendida y nuestros pies un paso más cerca del próximo sueño.

    Los deseos de la mente son fruto del propio ego o de la ambición, y si no se cumplen lo único que nos dejan son frustraciones y pastillas contra el estrés.

    Te mando un beso bien gordo, y nos vemos in the Galern espero muy pronto.

    ResponderEliminar